Armero Guayabal → Alto del Sifón · Tolima, Colombia

Alto del Sifón

El puerto asfaltado más largo y alto del mundo. 87,9 km de ascenso casi continuo hasta más de 4.100 m sobre el mar.

Desliza
87,9
Kilómetros
4.166m
Desnivel D+
5:20h
En ascenso
4.100m
Altura máx.
El reto

La montaña que te cambia para siempre

Hay montañas que se suben con las piernas. Y hay montañas que se suben con la cabeza. El Alto del Sifón pertenece a la segunda categoría.

Enfrentamos uno de los desafíos más legendarios del ciclismo colombiano durante el evento organizado por TNC: una ascensión considerada el puerto asfaltado más largo del mundo, uno de los mayores retos que un ciclista puede encontrar en cualquier lugar del planeta.

La ruta era simple en el papel: salir desde Armero Guayabal y llegar al Alto del Sifón. Nada más. Pero detrás de esa descripción se escondían 87,9 kilómetros, 4.166 metros de desnivel positivo y más de cinco horas de ascenso prácticamente continuo.

Cuando uno lee esos números en una pantalla parecen impresionantes. Cuando los vive encima de una bicicleta adquieren otra dimensión.

Vista del ascenso al Alto del Sifón
El puertoKilómetros y kilómetros de carretera desapareciendo entre montañas, valles y nubes. Era imposible no sentirse pequeño.
Armero Guayabal

Donde comienza la historia

La mañana arrancó en Armero Guayabal, y es imposible estar allí sin sentir algo especial. Mientras esperábamos la partida, no podía dejar de pensar en lo que ocurrió en estas mismas tierras la noche del 13 de noviembre de 1985.

La tragedia de Armero sigue siendo una de las heridas más profundas de Colombia: más de 23.000 personas perdieron la vida cuando una avalancha de lodo descendió desde el Nevado del Ruiz y arrasó por completo el municipio. Y precisamente hacia allá nos dirigíamos: hacia las montañas que rodean ese mismo volcán.

Salida en Armero Guayabal
La partidaEl ciclismo conecta lugares, historias y emociones.
Inicio del ascenso
La rutaSalir desde Armero Guayabal y llegar al Sifón. Nada más.
La estrategia

Partir la montaña en la cabeza

El Alto del Sifón desde Armero es tan largo que la única forma de digerirlo es partirlo en la cabeza. Lo dividimos en tres: así se vuelve amigable, juegas con la mente, y cuando menos te das cuenta ya estás en Murillo. De ahí en adelante, pedaleas solo, mirando el paisaje.

Parte 01Armero → Líbano · 29 km · 1.300 m

La selección

La idea era tomarlo suave; era apenas el comienzo. Pero la selección del lote de los mejores escaladores puso el ritmo desde el primer pedalazo, y un ritmo tan fuerte pone a cada quien en su lugar. Aun así, coronamos junto al lote principal: hicimos este segmento en apenas 1 hora y 17 minutos.

Bastaba con mirar la media de vatios —y conocerse un poco— para saber lo que venía: sufrimiento como nunca. Y con la altura y el cambio de temperatura por delante, la combinación perfecta.

Ascenso al Alto del Sifón
La selecciónEl ritmo de los mejores puso a cada quien en su lugar desde el primer kilómetro.
Pelotón subiendo al Sifón
El loteCoronar Líbano junto al lote principal: 29 km en 1 h 17 min.

Pero el Alto del Sifón es paciente. No necesita atacar de inmediato. Su estrategia consiste en desgastarte poco a poco. Hora tras hora. Curva tras curva.

Parte 02Armero → Murillo · 54 km · 2.900 m

La locura

Cincuenta y cuatro kilómetros y 2.900 metros de ascenso. Solo eso. La parte más importante de la ruta y una verdadera locura. Para nosotros era momento de tomarla mucho más suave, pero cuando el cuerpo está al límite, ir suave también es el límite.

Entrando a Murillo el clima empezó a cambiar. Aparecieron los primeros frailejones, el frío se metía en los huesos, la altura seguía bajando los vatios y respirar se volvía cada vez más difícil. En este tramo nos demoramos 3 horas: para el ritmo que traíamos, un tiempo devastador.

Y finalmente entrábamos al paraíso. Empezaba a verse la montaña, el páramo en su inmensidad. El cansancio pasó a un segundo plano ante el paisaje: algo único, fuera de este planeta. El cuerpo siente escalofríos ante el asombro, los ojos se llenan de lágrimas y la piel se eriza frente al paisaje más asombroso que hemos visto.

El páramo del Sifón en toda su inmensidad
El paraísoEntrando a Murillo el páramo se abre en toda su inmensidad. El cansancio pasa a un segundo plano ante el paisaje.
Frailejones en el páramo
FrailejonesEnormes, silenciosos, majestuosos. Empiezan a aparecer entrando a Murillo.
Páramo del Sifón
El páramoNeblina, pajonales y frailejones hasta perderse en el horizonte.
Parte 03Los últimos 30 km · 1.200 m

Vivir el presente

Los últimos 30 kilómetros y 1.200 metros de desnivel positivo los hicimos en casi dos horas. No nos importaba llegar rápido: solo vivir el presente, disfrutar cada kilómetro como nunca y sentir la inmensidad y la vida.

Y más pasando por donde todo empezó: por donde bajó una de las historias más impactantes y devastadoras de nuestro país, la tragedia de Armero. Es imposible pasar por allí y no pensar en ello —la historia, la voluntad de la naturaleza— y sentirse uno tan diminuto.

Empieza el millar de frailejones por todas partes. Intento grabar con los ojos lo que veo, porque no se sabe si algún día volveremos. El Sifón es un retiro para sentir el don de la vida como muy pocas veces se puede sentir.

Frailejones en el páramo del Sifón
El páramoFrailejones por todas partes, hasta donde alcanza la vista.
Paisaje del páramo
Vivir el presenteGrabar con los ojos cada instante, por si algún día no volvemos.
Sobre los 4.000 m
Entre frailejones
El techo del ascenso
La cima

4.100 metros sobre el mar

Después de 87,9 kilómetros de ascenso apareció por fin el punto que habíamos buscado toda la mañana. No hubo euforia. No hubo celebración exagerada. Solo una profunda sensación de satisfacción. Porque después de cinco horas y veinte minutos de esfuerzo continuo entendí algo muy simple.

El Alto del Sifón no se conquista. El Alto del Sifón te permite pasar.

Mucho más que una subida

Las estadísticas dirán 87,9 kilómetros y 4.166 metros de desnivel. Pero fue una conversación de cinco horas con una montaña.

Y esas son conversaciones que uno nunca olvida.

Di Monti · Alto del Sifón by TNC 2025 · Armero Guayabal → Alto del Sifón · Tolima, Colombia